miércoles, 28 de enero de 2015

Presentación de James e Isaura

Igualdad Sucesoral


Isaura Peña Peña
James Lopez Lazala            

Entendemos por sucesión como “la transmisión a título universal, a una o varias personas vivas del patrimonio dejado por una persona fallecida”.[1]
                      Por todo lo anteriormente expuesto, es factible destacar que existen distintas maneras para la transmisión hereditaria, dentro de las cuales podemos enfatizar las siguientes:
1-      “Por el efecto de la ley e independientemente de todo acto voluntario que emane del difunto. En este caso la transmisión se opera sin testamento, por lo que se le llama ab intestat.
2-      Por efecto de un acto jurídico unilateral que emana del difunto. Este se llama testamento y da lugar a la sucesión testamentaria.
3-      Por efecto de un contrato en virtud del cual el causante instituye a un heredero. Esta es la forma llamada institución de heredero o sucesión contractual o donación de bienes futuros.”[2]
                      Por otro lado, vemos que para suceder también se necesita cumplir con ciertas condicionantes o requisitos. “Las condiciones requeridas para suceder, pueden clasificarse en tres categorías:
1-      Es preciso ser capaz;
2-      Es preciso no ser indigno;
3-      Es preciso ser llamado a la sucesión de que se trate; es preciso tener calidad para suceder.”[3]
4-      

Unidad II. Presentación de la Docente

Unidad I. Presentación de la Docente

lunes, 29 de diciembre de 2014

Bienvenida a nuestros nuevos creadores!

Desde el año 2011, junto a diversos grupos de estudiantes de derecho, hemos desarrollado este blog con un único objetivo: Compartir lo que hacemos en el aula. En el año 2015 le damos la bienvenida a un nuevo grupo y esperamos continuar consiguiendo lo que hasta ahora hemos logrado.

 Bienvenida calurosa a los nuevos creadores de Lyspucmm!!!!


Ana Magnolia Méndez

domingo, 16 de marzo de 2014

Efectos de la Partición

Efectos de la Partición



Jorgina Ozuna
Beatriz Brito

EFECTOS DE LA PARTICIÓN.


Henri Capitant, en su obra “Vocabulario Jurídico” define a la partición como aquella “operación por la cual los propietarios de un bien determinado o de un patrimonio ponen fin a la indivisión, sustituyendo en favor de cada uno la parte que tenía sobre la totalidad del bien o patrimonio por una parte distinta de aquélla[1].
Al analizar esta definición es posible afirmar que el efecto esencial de la partición consiste en poner fin a la comunidad hereditaria, de modo tal, que se logre reemplazar el derecho indeterminado que cada partícipe tenía antes de la división sobre una cuota de la comunidad, por un derecho concreto sobre aquellos bienes o derechos determinados.
No obstante, es importante resaltar que desde el punto de vista doctrinal existen dos concepciones sobre los efectos de la partición. La primera de estas la concibe como un acto traslativo de propiedad en virtud del cual cada partícipe o heredero de la sucesión, transmite a sus coherederos la parte de sus derechos que originalmente le pertenecían sobre los bienes adjudicados, con el objetivo de que éstos posteriormente procedan a ceder dichos derechos. Es decir, que esta primera noción asimila al acto de partición como una especie de cesión o permuta.